Si uno se vuelve intransigente a la hora de escoger pareja, no porque sea exigente o intolerante con ciertas persona o actitudes, sino porque elige a alguien a quien amar.
Si, esto tan esencial se nos pasa por alto la mayoría de las veces: queremos ser elegidos, no DECIDIR amar a alguien.
De modo que omitimos, una cantidad ingente de características, de circunstancias y mensajes que nos envía la otra persona para decirnos: NO ESTOY DISPONIBLE
pero me gustaria tener una aventura contigo sin importar las consecuencias
estoy buscando a alguien desesperadamente que me quiera.
O me fascina gustar a los demás, así que me enamoro de quien se enamora de mi.
Tres funcionamientos narcisistas de lo más atractivos.
Y sobre todo negamos, lo que nosotros REALMENTE sentimos y necesitamos. Reconociendo si SOMOS nosotros una buena pareja para ESTA relación.
¡No al revés! Cuando ponemos el foco en el otro, es muy fácil eliminar la responsabilidad de nuestra vida emocional.
Te repito que se necesita uno, absolutamente intransigente, que sea elegido y que DECIDA amar.
Cuando amamos desde la aceptación o desde lo que queremos que el otro sea, nosotros terminamos corriendo en una loca carrera sin frenos en donde nada puede traer la paz.
