El Viaje de
Ulises y Penélope
Mas Besaura · Vidrà, Girona
Jonàs Gnana · parejayfamilia.com
Ulises y Penélope: separarse para volver a encontrarse
Ulises no regresa a Ítaca siendo el mismo que partió. Penélope no espera pasiva: sostiene, teje y desteje, guarda el reino. El mito no habla de sumisión sino de dos soberanías que aprenden a reconocerse. Este retiro reproduce ese arco: hombres y mujeres se separan para hacer su propio descenso, y vuelven al encuentro habiendo recuperado algo que estaba dividido.
Lo Masculino
Dirección, límite, presencia que sostiene. La energía de autoprotección y defensa al servicio del vínculo, no del control.
Lo Femenino
Radiación, apertura, luz que revela. La seducción como capacidad de mostrarse y de recibir, no como estrategia de poder.
Todo el trabajo —incluidas las dinámicas de polaridad, contacto y ritual— es voluntario y revocable en cualquier momento. Nadie “debe” aceptar nada: se invita, se elige, se puede declinar sin explicación. La polaridad se explora entre iguales; el liderazgo masculino es un ofrecimiento que la mujer acoge por elección, no una jerarquía. La dignidad precede a cualquier dinámica.
El Pentágono Evolutivo
Cinco vértices sostienen todo el trabajo. Ninguno es autónomo: cuando uno cede, los demás se reorganizan para compensar.
El arco del héroe en cuatro tiempos
El Llamado
- Círculo de apertura: “En mis relaciones con los hombres / mujeres aprendí que yo…”. Silencio de un minuto tras cada voz.
- Respiración de co-regulación guiada.
- Encuadre del consentimiento soberano y del arco Ulises–Penélope.
- Cartografía individual: cada herida, con qué padre, qué máscara sostiene hoy.
- Imaginación activa: encuentro con la primera figura del otro sexo.
- Compartir en tríadas: uno habla, dos sostienen sin consejo.
- Salida en silencio con objeto de anclaje. Puntos a distancia de voz.
- Consigna: “¿De qué me protejo? ¿Qué defiendo? ¿Qué necesito para sostenerme sin cerrarme?”
- Al regreso, una frase al fuego.
Recorrido balizado y reconocido de día. Puntos a distancia de voz. Facilitador y co-facilitador patrullan. Señal acordada para pedir presencia. Ningún trabajo nocturno para quien esté en crisis aguda.
El Descenso
- Genograma del linaje afectivo: uniones, rupturas, exclusiones, secretos.
- Frase sistémica de reconocimiento a cada línea.
- Puesta en común del campo grupal: revelar, aún no resolver.
- Trabajo corporal de raíz: ocupar el propio eje.
- Círculo: “¿Dónde abandoné mi dirección? ¿Dónde la impuse por miedo?”
- Un compromiso encarnado que sostener.
- Movimiento libre: dejarse ver sin justificar.
- Círculo: “¿Dónde me apagué? ¿Dónde seduje desde la carencia?”
- Recibir la mirada del grupo sin cerrarse.
Guion de Trabajo de Sombra
Jung · Hellinger · Ánimus/Ánima · dinámicas narcisistas y de poder · funcionamientos sexuales y de seducción. Grupos fijos de cuatro (mixtos). 120–150 min. Uno habla; tres sostienen en silencio. Se rota hasta que los cuatro atraviesan las cinco fases.
¿Qué me hicieron que aún no he soltado?
¿Qué me prometí después de esa herida?
¿A quién de mi linaje se le hizo algo parecido?
¿A quién dañé y todavía no lo he mirado de frente?
¿Dónde usé mi poder —o mi seducción— para controlar, castigar o retener?
¿Qué parte mía se defiende con “yo no fui, fue el otro”?
¿Qué desprecio en los hombres / en las mujeres?
¿Dónde vive esa misma cualidad, negada, dentro de mí?
¿Qué necesito reconciliar para dejar de hacerle la guerra al otro sexo?
El Encuentro
- Constelaciones breves; representantes que se mueven sin propósito consciente.
- Frases sanadoras de los órdenes del amor.
- Gesto final en el río: soltar lo devuelto al sistema.
Orilla estable y reconocida; sin entrar en corriente. Descalzo solo en zona segura. Ropa de abrigo lista al salir. Facilitador vacío de intención: el campo dirige.
- Recorrer los tres arquetipos: Niña (juego), Madre (entrega), Maga (poder, misterio).
- Reconocer cuál habita, cuál teme, cuál recuperar.
- Los hombres acuden y guían a las mujeres hacia el bosque.
- La mujer, si lo elige, acoge esa dirección: confianza consentida, no obediencia.
- En el claro, las mujeres realizan un ritual de reconocimiento de su valor e imagen.
- Los hombres sostienen el círculo en silencio, como guardianes.
- Devolución en espejo: cada mujer recibe una imagen digna de sí misma.
El “aceptar el liderazgo” es elección femenina, no jerarquía impuesta. Cada mujer puede declinar y caminar por sí misma; se honra igual. Lo masculino es servicio y sostén —guiar para que ella brille—, nunca dominio.
- Las mujeres lavan los pies de los hombres en silencio ritual.
- Los hombres reciben, inclinan la cabeza, agradecen.
- Voluntario: quien no desee contacto sostiene el espacio desde el círculo.
El Retorno
- Escritura: “Lo que traje, lo que me llevo, lo que suelto.”
- Un compromiso verificable para los próximos 40 días.
- Gran círculo: una frase por persona.
- Ronda de agradecimiento al grupo, a los linajes y al otro sexo.
- Desmontaje del altar: cada uno recupera su objeto, transformado.
- Palabra final e indicaciones de acompañamiento posterior.
Sesión de integración online a los 7–10 días. Continuidad terapéutica para quien haya movido material profundo. Contacto de referencia para las 72 h posteriores.